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Nueva Vida Orejas de Ratón by Lu

La ansiedad de bajar de peso

Quizás suene muy loco el título de esta nota, pero es la verdad…

Tal vez lleguen a pensar: oh por diosss a esta mujer todo le causa ansiedad!! – y sí, también es verdad.

Cuando era chibola, hacía de todo para verme más flaca de lo que ya me veía, para estar como “las demás”

Luego… cuando de verdad subí de peso, por estrés, tratamientos anticonceptivos, etc. Me frustraba demasiado el no bajar rápido y me obligaba a hacer dieta para que se notaran mis cambios.

Cada vez que alguien me decía que me veían más delgada, abrazaba ese comentario y quería que más personas lo notaran, que lo digan y ESO, me generaba ansiedad!

DEMASIADA ANSIEDAD! Lo cual me hacía comer mucho y terminaba con el temido efecto rebote que revertía todos “mis logros”

Créanme que es realmente incómodo que la gente te diga: hey! Te ves más flaca y luego tú por escuchar eso, comiences a comer de todo!!! Y termines revirtiendo esos comentarios pues subes de nuevo.

Aquí en USA me empezó a pasar algo loco: comencé a bajar de peso. Y eso que estoy en el país del sobrepeso y que además trabajo en un fast food. La gente que me conoce me dijo: uy! Ahora te vas a engordar más trabajando ahí… 😒

La verdad es que esos comentarios aunque suenen tontos, me preocupaban mucho, pero luego de unos días, decidí vivir sin culpa y tranquila. Por eso comía cuando quería y lo que quería.

El detalle aquí es que no puedo comer todas las veces que debería: las 3 comidas del día. Por una y otra razón, no puedo hacerlo, así que mi cuerpo se ha tenido que acostumbrar a comer solo una vez y en la tarde/noche picar algo.

Esto obviamente ha generado algunos cambios en mi cuerpo, como el bajar de peso. Yo claramente me doy cuenta porque mi ropa no me queda igual y también la gente lo ha hecho notar en sus comentarios (por eso escribí la nota food without fault), aunque eso me debería alegrar sin manera, pues me genera la misma ansiedad de antes…

Cuando leo cosas como: “estás más delgada”, “cuál es tu secreto”, “¿qué dieta haces?” Pues siento que tengo presión de nuevo… y me da ganas de comer de todo!!!

Sin embargo, como les dije, mi cuerpo se ha acostumbrado al cambio, al no ingerir tantas comidas al día y la verdad no me da tanta hambre, además que distraigo mi mente en el trabajo, con el blog, etc. Pero es jodido… no lo voy a negar, es jodido que en vez de simplemente alegrarte por algún comentario, te sientas culpable/ansiosa y quieras comer de más. Y trato de manejarlo.

He llegado a un acuerdo conmigo: si quieres algo, come. Si no tienes hambre o ya estás llena, no lo fuerces. Si se te antoja alguna cosa, disfrútala.

Creo que estoy en un constante crecimiento, conociéndome y reconociendo mis debilidades para así volverlas fortalezas.

No les voy a mentir, he tenido miedo de adelgazar mucho y volver a mi cuerpo de antes (no tengo tantas curvas cuando adelgazo) y la verdad me ha dado mucho que pensar el volver a estar “flaca”… el ir “desinflándome” y no tener el cuerpo al que me acostumbré con curvas sensuales…Pero como me dijo una amiga:

parte del body positive es aceptar la forma natural de cuerpo, sea grande o pequeña.

Así que trabajo en aceptar mi nuevo cuerpo, mi cambiante cuerpo, mis curvas y lo que venga 😊

Me aceptaré por quién soy y por cómo mis acciones y mis cambios en vida, me transforman.

Gracias por leer…

Lu.

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Nueva Vida Orejas de Ratón by Lu

La ansiedad en tus dedos…

Desde pequeña te enseñan a no morderte las uñas porque “se ve feo que una señorita ande con los dedos lastimados”

Aprendes a controlar esa ‘manía’ hasta que luego de adultx te das cuenta que sin querer vuelves a hacerte daño.

Ya no es suficiente con morderte las uñas y los pellejitos, ahora también te pelas y no paras hasta ver sangre porque aunque sientes dolor, por dentro sientes que te calma… ¿qué? – La ansiedad

Hola Ansiedad!

Sí, conocí la ansiedad muy joven y la verdad se ha presentado hasta con ataques, los cuales no han sido muy amables conmigo…

Esta “compañera” tiene una mejor amiga llamada depresión y cuando se unen, nadie sabe cuándo los síntomas pararán…

Como les comenté, ya desde hace mucho me visitan y es por eso que sé reconocerlas (al menos la mayoría de veces). Sin embargo, aún no puedo detenerlas…

Me pasa a menudo que tengo problemas, estrés y cosas que me alteran y… mi cuerpo se desahoga mascando…

Sí, tengo el tipo de ansiedad en el que te da por comer, por el dulce y cualquier cosa que me suba el ánimo y las baterías urgentemente!

Por qué? Porque todo me hunde, re pienso demasiado las cosas y me es más fácil caer y caer en el hoyo en vez de ver la opción de cómo salir.

Creo que muchas personas pasan o han pasado por lo mismo y reconocen la sensación, lxs entiendo, es difícil.

Desde que llegué a USA he tratado de manejar bien mi ansiedad, con ejercicios y algunas tácticas para no dejar que crezca pero ustedes saben, el Paso de los días, las preocupaciones que nunca faltan y más, hacen que vuelva a aquellos momentos de desesperación…

Los detalles que me hacen darme cuenta de que llegó, es que mis dedos tienen heridas por morder los pellejitos, luego comienzo a consumir azúcar para poder estar despierta, pues casi no duermo.

Es decir, voy a dormir tarde porque no concilio el sueño y luego cuando consigo entrar en el “estado de dormir” no descanso… Siempre me siento cansada, como si no hubiera dormido nada y es horrible, es cansado vivir así pero mientras me acompañen esas “amigas” no tengo otra opción…

¿Qué hacer?

Tener paciencia y tratar de pasarla bien hasta que las “amigas” se tranquilicen y la vida siga…

Gracias por leer…

Lu.

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Nuevo lugar… Viejas y nuevas ansiedades

No es extraño para nadie el hablar de la inseguridad de Perú…

Uno no puede salir ni a la puerta de su casa en la noche con el celular en la mano porque aún ahí está expuestx a que te roben…

Sí, es una triste realidad que no se aleja también del hecho que el acoso callejero cada vez es más sinvergüenza y que los secuestros, abusos y más son pan de cada día. Lo sé, lo viví y mucho, créanme es jodido.

Ahora estoy en un país que para empezar es muy ordenado (no sé si en cada parte del país sea así pero al menos donde estoy sí). Aquí antes de cruzar la pista debes presionar un botón para decirle al semáforo que tienes la intención de moverte; aquí el sistema de transporte es súper completo y está bien conectado, lo que hace que puedas ir de bus en bus o interconectar con tren o subway sin ningún problema ☺️.

Y ESA es una de las cosas que más amo, el poder ir q cualquier lugar sabiendo que tengo muchas opciones de transporte, que son seguras y que respetan los tiempos – sí, aquí tienen horarios-

Además, los buses, trenes y más tienen cámaras de seguridad y personas controlando que nada malo pase, lo cual para una mujer que sabe que está muy expuesta a qué cualquier cosa le pase, es una bendición!

Sin embargo con todo y la “seguridad” que esto puede brindar… Mi ansiedad se ha presentado seguido cuando he salido a buscar aventuras… Y es que me ha pasado seguido que estoy sentada y siento que alguien se acerca y salto de un susto terrible! Pienso que me quitarán el celular o mi mochila, pero no… nada pasa.

Y la verdad me siento muy tonta al asustarme con todo, pero sé que tiene un contexto: mis miedo de Perú. ¡Es que ya me han robado mucho!

Pero es tranquilizante saber que no se pasará nada, qué hay alguien chequeando que no te hagan daño y que hasta el acoso no es permitido y hay mucho respeto sobre eso. ¡¡Gracias por eso!!

Es hermoso, que con todo y mis inseguridades pueda disfrutar de conocer nuevos lugares, tener nuevas aventuras y que… ¡No esté expuesta! (Al menos no tanto, obviamente siempre debemos tener cuidado, pero siento que puedo soltarme un poco más aquí).

Luego les contaré de más aventuras…

Gracias por leer!

Lu.